Calabacines y berenjenas rellenas, con cebolla y tomate, al estilo de la Isla del Camelo
Coloquizaquia kai melitzanes guemista, me cremidya kai domates, kamelonesoneika

"calabacines y berenjenas rellenas, con cebolla y tomate, al estilo de la Isla del Camelo"

Enviada por Guillermo

    Ingredientes para 4 personas:

  • 1 cebolla hermosa,
  • 1 pimiento verde,
  • 2 tomates,
  • 2 dientes de ajo,
  • 1 calabacín grandecito,
  • 1 berenjena mediana,
  • 350 g. de carne de ternera picada,
  • 30 g. de piñones pelados,
  • Hierbas de Provenza (salvia, tomillo, orégano, romero, albahaca,....)
  • 10/12 granos de pimienta roja, molidos,
  • 30 g. de queso rallado tipo parmesano,
  • Aceite de oliva virgen extra,
  • Sal.

Método: Cortad la cebolla en trozos pequeños y ponedla a pochar, muy despacio, en una sartén honda. Añadid el ajo, finamente picado, y el pimiento -desprovisto de las pepitas y de las tiras internas blancas y celulósicas- cortado en cuadritos. Añadid asimismo los tomates, pelados y desprovistos de sus semillas.

Partid longitudinalmente en dos mitades el calabacín y la berenjena, y con una cucharilla de borde dentado (de las que sirven para comer los pomelos) extraed su pulpa y acumuladla en un plato auxiliar. Usad de paciencia y procurad no romper ni perforar las "barquitas" que se han de obtener de uno y otro vegetales. Reservad éstas.

Cortad en trozos pequeños la pulpa de calabacín y de berenjena, y añadidla al sofrito en marcha, siempre a fuego muy suave. Añadid un buena rociada de hierbas provenzales.

En una sartén aparte, saltead la carne picada, moviéndola frecuentemente para que no se queme. Sazonadla y añadid la pimienta.

Cuando haya del todo desaparecido cualquier vestigio de su color rosado, incorporadla a la sartén honda donde están las verduras y añadid los piñones, dejando que el todo se siga haciendo por espacio de 10 minutos. Sazonad, en la medida en que sea preciso, y retirad del fuego. Dejad que se enfríe. Como a todo guiso, no le van nada mal unas horas de reposo antes de su ingesta.

Media hora antes de que el plato vaya a servirse, rellenad con lo anterior las "barquitas" de calabacín y de berenjena, espolvoread el exterior con el queso rallado, y metedlas -dentro de una fuente de pyrex o similar- al horno, precalentado a 200. Si tenéis posibilidad, gratinad durante los últimos 5 minutos. Sacadlas y servidlas.

Además de ser un plato delicioso, se abre la posibilidad de que, en caso de no ser cuatro sino dos a la mesa (como fue el mío), cuando las "barquitas" están rellenas y espolvoreadas de queso, en lugar de meter todas en el horno, se envuelvan dos de ellas en papel transparente de cocina y se metan en el congelador. La semana próxima (o la otra, o la otra) habrá -con poquísimo trabajo y resultados igualmente brillantes- otra comida resuelta.

Esta recetilla -que dedico a mi ignot@ huertanica- significa, ni más ni menos, que "calabacines y berenjenas rellenas, con cebolla y tomate, al estilo de la Isla del Camelo". La Isla del Camelo es un bello e ideal paraje mediterráneo, no lejos del Peloponeso, donde -yo- hubiera querido que naciera mi abuela, en lugar de haberlo hecho en Madrid, y, lo que es peor, en Lavapiés. Pero las cosas son así. Y como la Isla del Camelo es un territorio que ha sido ideado por mí (y que pienso, en breve, proponer se adhiera -al modo de Puerto Rico- al Estado Español, propuesta que tiene grandes posibilidades de ser aprobada por unanimidad, toda vez que soy yo el único que en ella vota) deseo divulgar en este foro su típica, tradicional, y milenaria cocina (que estoy en estos días desarrollando) para que compartáis con Epicuro y conmigo los placeres de ella derivados. Así, cuando la gente a la que hayáis deslumbrado con las excelencias gastronómicas kamelonesoneikas os pregunte que de dónde habéis extraído vuestras sabidurías culinarias, decid que de una remota ínsula, con un clima suave, playas de arena blanquísima, y rodeada por un mar de un azul transparente, en la que sus habitantes rinden culto al amor, a la tolerancia, al estudio y a la gastronomía. O sea, de un lugar imposible.

Toni Oliver. Prohibida la reproducción del contenido de esta Web sin la autorización del Autor.