| Enviada por John Blonde
Método: Enjuague el pescado y escúrralo muy bien; coloque los filetes con el pellejo
hacia abajo, sobre la tabla de picar, y golpee ligeramente la carne con la orilla sin filo
del cuchillo. Raspe la carne del pellejo con el extremo filoso y elimine el pellejo y los
huesos; pique finamente la carne hasta formar una pasta suave, a mano o con picadora;
colóquela en un tazón y mezcle en una dirección continua; agregue una cucharadita de
sal y siga mezclando. Aparte, mezcle una cucharada de vino blanco, el agua, la cebolla y
el jengibre machacados, aplastándolos para que se embeba el vino con los sabores; retire
la cebolla y el jengibre. Añada esta mezcla, poco a poco, a la pasta de pescado, meneando
en forma constante; agregue la clara de huevo y mezcle otros cinco minutos hasta que la
pasta esté homogénea. Caliente una sartén y añada seis tazas de agua fría; apague la
lumbre; forme las albóndigas de aproximadamente 1 centímetro de diámetro. Use una
cuchara sopera para separar la carne y formar la albóndiga y colocarla directamente en el
agua. Prenda el fuego y cocine hasta que las albóndigas se eleven a la superficie; voltee
las bolas con una espátula mientras se cuecen. Retírelas de la sartén y escúrralas;
conserve tres tazas del líquido. Caliente la sartén y agregue las tres tazas del
líquido guardado; añada a esto una cucharadita de sal, la otra cucharada de vino blanco,
el consomé de pollo y las albóndigas. Deje calentar hasta que hierva y agregue la
cucharada de fécula de maíz disuelta en las dos cucharadas de agua para que espese;
acomode las espinacas en el fondo de un tazón para servir y vierta la sopa caliente
encima; sirva.
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