| Calabria Ingredientes:
- 360 g de harina,
- 260 g de azúcar,
- 30 g de sémola fina,
- 1/2 l de leche,
- 1/4 de vaso de vino blanco,
- 2 cucharadas de aceite de oliva,
- 7 yemas de huevo,
- la cáscara rallada de 1 limón,
- aceite vegetal,
- cerezas acarameladas,
- canela en polvo,
- sal
Primero que todo preparar la masa: verter ¾ l de agua en un sartén y colocarlo a
fuego lento; incorporar 200 g de azúcar, el aceite de oliva y 1 pizca de sal, luego
llevar a ebullición mezclando varias veces.
Apagar el fuego e incorporar 300 g de harina y la sémola fina mezclados y revolver
utilizando una cuchara de madera.
Encender nuevamente el fuego y dejar que la preparación se adense, luego incorporar 4
yemas de huevo y el vino y, a fuego muy alto, amalgamarlos hasta obtener una preparación
compacta.
Con esto formar muchos cordoncitos finos; darles la forma de rosquillas y sumergirlas
en un sartén con el aceite caliente.
Cuando estén completamente fritos, escurrirlos y secarlos sobre hojas de papel
absorbente.
Preparar la crema batiendo las otras 3 yemas de huevo junto con el azúcar y la harina
restantes; al obtener una crema homogénea, colocar la cazuela a fuego lento, verter la
leche, mezclar y cocer hasta que se forme una crema densa.
Poco antes de apagar el fuego, aromatizar con la cáscara de limón y la canela.
Dejar que se enfríe la crema y verter una pequeña cantidad encima de las rosquillas,
decorarlas con una cereza acaramelada y servirlos. |