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| Vitaminas |
VITAMINAS |
Clasificación. |
Vitaminas liposolubles e hidrosolubles. |
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El descubrimiento de la vitaminas se produjo a
raíz de la observación de que, mientras que una dieta sintética (con carbohidratos,
proteínas, lípidos y minerales, exclusivamente) no podía mantener el crecimiento de
animales de experimentación, la adición de leche a la mezcla producía un alimento
suficiente. El fraccionamiento de la leche permitió encontrar rápidamente que tanto la
fracción grasa como la acuosa eran igualmente indispensables, y a los componentes
esenciales (todavía desconocidos) se les llamó vitamina A (la presente en la grasa) y B
(le presente en la fracción acuosa). En consecuencia, los estudios realizados
posteriormente tuvieron muy en cuenta esta división, y todavía se consideran la
vitaminas como pertenecientes a dos grandes grupos, las vitaminas hidrosolubles (solubles
en agua y presentes en las partes acuosas de los alimentos) y las vitaminas liposolubles,
insolubles en agua y presentes en las partes grasas de los alimentos. La fracción
denominada "B", resultó ser en realidad una mezcla de varias vitaminas
distintas. Función biológica.
Las vitaminas hidrosolubles son generalmente coenzimas o precursores de ellos. En
consecuencia, la carencia de una vitamina se traduce en el frenado o paralización de la
reacción en la que está implicada, con las consecuencias biológicas previsibles. El
ácido ascórbico, por ejemplo, es esencial para la actividad de la prolinhidroxilasa, un
enzima que intervienen en la síntesis del colágeno; la vitamina B12 es esencial para la
actividad de la malonil-CoA mutasa, que transforma el metilmalonil-Coa en succinil-CoA,
mientras que el folato es una parte esencial de la molécula del propio coenzima A. Las
vitaminas liposolubles tienen funciones menos definidas, y en algunos casos todavía no
bien conocidas a nivel molecular, aunque su deficiencia también da lugar a enfermedades
carenciales. |
Necesidades
vitamínicas y situaciones carenciales. |
No es fácil hacer una estimación clara de las
necesidades de cada vitamina, puesto que éstas varían con factores como la edad, el
peso, la situación fisiológica e incluso por la influencia de otros componentes de la
dieta. Si está claro que la deficiencia severa de algunas vitaminas en la dieta da lugar
a la aparición de enfermedades carenciales, que pueden ser muy graves. No lo está tanto
la posibilidad de que puedan existir situaciones subóptimas, no acompañadas de síntomas
clínicos claros. Algunas enfermedades carenciales se observan con cierta frecuencia en
poblaciones mal alimentadas. Otras, solamente se han podido observar en situaciones
experimentales.
La carencia de vitamina A produce defectos en la visión, y si esta carencia es muy
severa, produce xeroftalmia (sequedad de la córnea) que puede terminar en ceguera.
Todavía se producen decenas de miles de casos anuales entre niños en algunos países
asiáticos. La carencia de vitamina D produce defectos en la calcificación de los huesos
y, consecuentemente raquitismo (en los niños) u osteomalacia. Puesto que se sintetiza en
la piel por la exposición a la luz solar, (mas en las personas de piel clara que en las
de piel oscura) podría pensarse que las situaciones de carencia serían raras. Sin
embargo, se producen casos con cierta frecuencia entre emigrantes (sobre todo de origen
indio o pakistaní) en países nórdicos, ya que consumen una dieta vegetariana, (pobre en
vitamina D), salen poco de sus casas y, especialmente en el caso de las mujeres, lo hacen
muy cubiertos por ropas.
La carencia de niacina produce la enfermedad conocida como pelagra. Esta enfermedad era
muy frecuente en algunas poblaciones que basaban su alimentación en el maíz, ya que la
niacina presente en él está en una forma no biodisponible, como se verá mas adelante.
Hasta los años cincuenta fue común en algunas zonas del sur de Estados Unidos, y
todavía se produce en algunas áreas del tercer mundo.
-a carencia de tiamina produce daños neurológicos, y en los casos mas serios, la
enfermedad conocida como beri-beri. Esta enfermedad apareció al modificarse los sistemas
de descascarillado del arroz utilizados en extremo oriente, ya que en este alimento la
vitamina se concentra en la cascarilla, y, mientras que por el sistema antiguo parte
pasaba al grano, con el nuevo se perdía totalmente. Es también importante la presencia
en algunos alimentos de enzimas capaces de degradar la tiamina, que se estudiarán mas
adelante. Aunque no existen grandes poblaciones con deficiencias severas, si hay áreas en
extremo oriente en las que la ingestión puede considerarse por debajo de lo aceptable.
La carencia de ácido fólico tiene como consecuencia la aparición de anemia
megalobástica, enfermedad que se encuentra con cierta frecuencia entre las mujeres
gestantes de los países subdesarrollados, ya que el embarazo aumenta mucho (se estima que
alrededor del doble) las necesidades de esta vitamina en particular.
La carencia de vitamina C produce alteraciones en la síntesis del colágeno, lo que da
lugar al escorbuto. Esta enfermedad fue muy grave entre los marineros de siglos pasados,
pero ahora prácticamente no se producen casos.
En los casos de las demás vitaminas, no se conocen deficiencias individuales, no
asociadas a estados multicarenciales o a otras patologías. La vitamina K es sintetizada
por la propia flora bacteriana, en cantidades mas que suficientes para cubrir nuestras
necesidades. La vitamina B12 se encuentra en los alimentos de origen animal, y es
sintetizada también por las bacterias del tubo digestivo, aunque no está claro el grado
de biodisponibilidad de esta última. Las demás vitaminas se encuentran tan ampliamente
distribuidas que es muy difícil que se produzca una situación deficitaria de cualquiera
de ellas, si el aporte de calorías y proteínas es suficiente, sea cual sea el tipo de
dieta que se consuma. Las situaciones carenciales están relacionadas o con problemas de
absorción (la biotina, y la vitamina B12, en particular) o con dietas muy desequilibradas
(como la de algunas personas alcohólicas, que pueden obtener mas del 80% de sus
necesidades de energía del alcohol), siempre combinadas con otras deficiencias.
Puesto que muchas vitaminas son coenzimas, en algunos casos puede evaluarse el estado
nutricional para determinada vitamina analizando la actividad de un enzima para el que sea
necesaria. Así, se puede cuantificar en los eritrocitos la actividad de transcetolasa
para conocer si el organismo dispone de suficiente tiamina, o de alanina transaminasa para
saber si dispone de suficiente vitamina B6 . |
Dosis elevadas de vitaminas?. |
Los medios de comunicación han prestado especial
interés a las teorías, avaladas en algunos casos por figuras científicas relevantes (en
general, relevantes en campos distintos a la nutrición) de que dosis muy elevadas de
algunas vitaminas pueden prevenir enfermedades que van desde el cáncer al catarro común.
En particular, el interés se ha centrado en la vitamina C, de la que se supone que dosis
del orden de 1 gramo diario (unas veinte veces la dosis recomendada por los expertos en
nutrición) contribuyen a la mejora de la salud. No se han obtenido pruebas de que
dosis de vitaminas superiores a las necesarias sean beneficiosas, excepto en alguna de las
raras enfermedades relacionadas con defectos de su captación. Se ha demostrado que
poblaciones cuyas dietas están formadas por productos ricos en determinadas vitaminas
(vitamina C, beta-caroteno, vitamina E) tienen un riesgo estadísticamente menor de
padecer ciertas enfermedades. Ahora bien el mecanismo (la vitamina, otras sustancias que
la acompañan en esos alimentos, o la no ingestión de alimentos de otro tipo) no está
todavía aclarado. Cabe la posibilidad de que las vitaminas mencionadas puedan tener en
dosis elevadas algún efecto beneficioso sobre el organismo, pero no ya en calidad de
tales vitaminas, sino por su efecto como antioxidantes ( actividad que se verá mas
adelante). Algunas vitaminas, como la vitamina A y especialmente la vitamina D pueden ser
muy tóxicas si se ingieren en cantidades anormalmente elevadas. |
Vitaminas que no lo son |
El desconocimiento, y en algunos casos el afán
de lucro, han llevado a etiquetar como vitaminas a sustancias que en realidad no lo son,
bien porque no son relevantes para nuestro metabolismo o bien porque podemos sintetizarlas
en cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades.
En el inicio de los estudios sobre vitaminas existió una cierta confusión , aplicándose
a veces distintos nombres a la misma vitamina. Tal es el caso de la llamada "vitamina
B5", que es en realidad la misma que la B6, la "vitamina B3", que es una
mezcla de niacina y ácido pantoténico o la "vitamina M", que es el ácido
fólico. Actualmente, algunos vendedores de "alimentos saludables" intentan
hacer creer que una serie de sustancias que ellos comercializan son vitaminas. Es falso,
un fraude, y en algunos casos además un peligro para la salud.
Algunas de estas supuestas vitaminas son:
Vitamina F En realidad se trata de dos ácidos grasos, el ácido linoleico y el
linolénico. No podemos sintetizarlos, y son necesarios para nuestro metabolismo, pero no
son vitaminas. Se encuentran en mayor o menor proporción en todas las grasas naturales.
Vitamina B15, o ácido pangámico, una sustancia presente en la mayoría de las
semillas, pero irrelevante para nuestro organismo. Aunque es totalmente inútil, en
principio no es tóxico, aunque se han encontrado lotes que contenían sustancias
cancerígenas. La FDA (organismo encargado del control alimentario en USA) prohibió su
venta en los Estados Unidos
Vitamina B17, o amigdalina, que no solamente no es una vitamina, ni tiene ningún papel
metabólico en el ser humano, sino que es una sustancia muy tóxica, ya que en el
estómago desprende cianuro. Se han producido varias muertes por su ingestión. Al
demostrarse su toxicidad, los vendedores, para no perder el negocio, empezaron a
recomendarla como una supuesta cura contra el cáncer, lo que es falso, y le costó una
condena a prisión es Estados Unidos a uno de ellos. Su comercialización está prohibida
terminantemente en todo el mundo. Fue "descubierta" por los mismos que
"descubrieron" la supuesta (y también falsa) vitamina B15.
Inositol Esta sustancia es una vitamina para algunos insectos y bacterias, y los
ratones pierden pelo si su dieta no lo contiene. Sin embargo, los humanos podemos fabricar
todo el que precisemos. La afirmación de que sirve para prevenir la calvicie, basada en
el efecto de su carencia en los ratones es un fraude (chistoso, pero fraude).
PABA, siglas del ácido para-amino benzoico. Es esencial para algunas bacterias, pero
totalmente innecesario para el ser humano.
Acido orótico. Es un intermedio metabólico que podemos sintetizar en las cantidades
que necesitemos.
Lecitina Un tipo de fosfolípido, con propiedades emulsionantes, utilizado como aditivo
alimentario ( su código es el E- 322) . Nuestro organismo es capaz de sintetizar todos
los fosfolípidos que necesita. Se ha llegado a decir que es un adelgazante. En realidad
es una grasa, y como tal, aporta calorías (es decir, engorda)
Carnitina. No es una vitamina. Nuestro organismo puede fabricar toda la que precise.
Taurina Esta sustancia es esencial para los gatos, y puede que para los niños recién
nacidos, ya que la leche humana contiene mas que la de otras especies. Por esta razón se
añade a las leches destinadas a alimentación infantil. Para los adultos, y para los
niños que no sean de pecho, es absolutamente innecesaria. |
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