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Método: Tomamos las almendras, nueces, etc. y 100 gr. del azúcar y los ponemos juntos
en una sartencilla a fuego suave sin añadir gota de agua, y vamos removiendo con una
espátula o cuchara de madera, hasta que el azúcar se caramelice. (con el mismo calor del
caramelizado, los frutos secos cogen el grado necesario de tueste, por eso recomiendo
ponerlo en crudo). Inmediatamente vertemos todo el conjunto sobre un mármol que
previamente habremos untado con un poco de aceite neutro o mantequilla. Dejamos enfriar,
despegamos y las mezclamos con la nata sin montar.
Con ayuda del turmix, trituramos un poco el guirlache dentro de la nata (a mi me gusta
que se noten los trocitos). Y posteriormente con las varillas montamos la mezcla. (tener
en cuenta que la nata para que monte fácil, debe estar bien fría). Separamos las claras
de las yemas. Mezclamos las yemas con los otros 100 gr. de azúcar y removemos con las
varillas hasta que quede una mezcla muy esponjosa y de color muy claro. Montar las claras
a punto de nieve. Incorporar la mezcla de nata y guirlache montada bien consistente,
incorporar las yemas esponjadas con el azúcar y mezclar removiendo con mucho cuidado y
suavemente con unas varillas para que no se baje la mezcla. Introducir en un molde de
puding, tapar con un film de plástico, y poner a congelar Inmediatamente. Tardará entre
3 y 4 horas según la potencia del congelador. Para esto mejor no ir con prisas, y mejor
esperar hasta el día siguiente. Mientras tanto podéis coger una cucharilla y rebañar el
recipiente donde habéis preparado la mezcla. Un Coulís o salsita rápida que podéis
hacer con cualquier fruta ácida y el mismo peso de azúcar, pasado por la túrmix
acompañarán muy bien. |