| Enviada por Tatiana Suárez Losada
Método: 1) Precalentar el horno a 190º C. Cubrir varias bandejas de horno con papel
antigrasa.
2) En un cuenco amplio, mezclar las almendras y el azúcar glas y añadir 1 clara sin
batir. Mezclar a fondo y añadir la otra clara. Mezclar de nuevo hasta que la mezcla tenga
la consistencia adecuada para meterla en una manga pastelera; debe quedar bastante más
blanda que para hacer mazapanes, ligeramente mojada. Si fuera necesario, añadir un poco
más de clara, ligeramente batida para poder dosificarla mejor.
3) Poner la mezcla en una manga pastelera con boquilla grande y lisa y disponerla sobre
las placas en montoncitos de 5 cm. de diámetro aproximadamente, dejando espacio entre
ellos porque ensanchan al cocer. También se puede poner con una cuchara. Achatar un poco
con una cucharita o con los dedos mojados en clara de huevo. Dejar reposar durante 10
minutos para que se forme una costra ligera. Si se desea, se pueden espolvorear con un
poco de azúcar.
4) Meter al horno durante 10-15 minutos, hasta que los macarrones estén ligeramente
dorados y crujientes al tacto, pero blanditos por dentro. Sacar del horno con ayuda de una
espátula.
NOTA: * A falta de manga pastelera, se puede improvisar una con una bolsa de plástico
de las de congelar alimentos, cortando una de las esquinas del tamaño deseado.
* Si se tiene horno de aire, se pueden poner varias bandejas, con lo que se harán
todos los macarrones de una vez en tan sólo 15 minutos.
* Una de las ventajas de hacer estos macarrones en casa es que se pueden tomar
calentitos, recién salidos del horno, templados y por último (si queda alguno) fríos,
como los que compramos en las tiendas.
* Los macarrones también se pueden hacer con avellanas (tostadas y sin sal),
utilizando las mismas cantidades y con las avellanas picadas y molidas (en el molinillo de
café, con cuidado de que no se forme una pasta oleaginosa). |