| Enviada por Tatiana Suárez
Método: 1) Precalentar el horno a 180º C.
2) Untar con mantequilla un molde rectangular bajo de 33 x 27 cm. aproximadamente y
cubrirlo con papel antigrasa. Untar también el papel y espolvorearlo con harina.
3) En un cazo amplio, derretir la mantequilla y el chocolate a fuego muy lento (o en el
microondas a media potencia). Retirar del fuego.
4) Añadir el azúcar, la harina mezclada con la levadura, la vainilla y las nueces.
Mezclar e incorporar los huevos. Remover con un batidor de varillas.
5) Poner la mezcla en el molde y meter al horno durante 30 minutos, o hasta que esté
subido y ligeramente crujiente al tacto y algo agrietado, pero esponjoso por dentro. Los
americanos e ingleses dicen "chewy".
6) Dejar enfriar sobre una rejilla o en el mismo molde y cortar en cuadrados.
Nota: El extracto de vainilla se puede suprimir, aunque le da un toque delicioso.
A falta de nueces, se pueden utilizar avellanas o almendras. También se puede cubrir
con un glasedo de chocolate una vez sacado del horno y decorar cada cuadrado con media
nuez.
Recientemente experimenté con éxito una variante de "Brownies Capuccino",
añadiendo a la masa 2 cucharadas de café soluble en polvo y 2 cucharaditas de canela.
Otra cosa que se puede hacer, cuando se duplican las cantidades, es convertirlo en una
tarta, recortando y dando la forma que se quiera* (se puede utilizar una plantilla), o
cortando por la mitad, rellenando una mitad con crema de chocolate y cubriendo con la
parte superior. Por último, se puede glasear con chocolate. |