Ingredientes:
- 4 huevos,
- 400 gr. de harina,
- 1/4 l. de leche,
- 150 gr. de azúcar,
- 1 cucharada de levadura,
- ralladura de limón,
- 1 cucharadita de matalauva (o Matalahuga),
- aceite (para freir),
- azúcar molido (azúcar "glasé" que se dice).
Método: Mezclar la harina con la levadura (la tradición exige "tamizar").
Batir los huevos muy bien y mezclar bien con la harina , azúcar, limón y matalauva. Al
final agregar la leche, poco a poco, de forma que la masa no quede muy suelta, suave pero
compacta, no se ha de pegar en un dedo enharinado y sí en un dedo húmedo. Pudiera sobrar
o faltar algo de leche, de esta forma se compensa el tamaño de los huevos, ya que las
recetas populares se suelen referir a los huevos de la gallina de casa, que en general
eran más pequeños y más sabrosos que los que encontramos en el super. Esto es más
cierto aún si usas una batidora - amasadora de varillas (yo no lo haría, pero ahora es
tu receta). Amasar y deja reposar la masa una 1/2 hora cubierta por un paño de cocina,
"limpio" dice la receta, que no sé que se habrá creído. No debe resecarse por
fuera. El aceite en repostería se suele poner muy caliente, casi humeando. Pues bien,
suele ser un error: NO MUY CALIENTE, medio, como para freir pan. Si usas virgen extra ten
en cuenta que puede dejar un regustillo amargo que solo los entendidos sabrán apreciar.
Por el contrario los aceites de semillas no aguantan bien las temperaturas que requieren
las frutas de sartén. El aceite de coco o palma deja en los dulces un aroma agradable (es
el que usa la repostería industrial), pero recuerda que están considerados como los más
perjudiciales para la salud. Mientras vas moldeando los rosquetes o bollitos o rosquillas
o como los quieras llamar: coges pellizcos de la masa, los "albondigueas" (que
diría Mrs.?4) con las palmas de las manos y luego lo ruedas en una sola dirección contra
la mesa enharinada hasta que queda un "purito" como de ocho cm. de largo y uno o
dos de grosor, y haces la rosquilla uniendo los extremos y presionando un poco con las
yemas de los dedos, que se note la unión, sin problemas, esto no son Donuts. Según las
vas haciendo las pones sobre una tabla. Esto no es imprescindible, pero te recuerdo que
tienes una rosquilla cruda de una masa bastante suave, y que tienes que depositarla sobre
el aceite caliente con suavidad so riesgo de achicharrar tus lindas manitas con la
salpicadura. Lo de la tabla te ayudará a que se deslice hasta la sartén con aceptable
suavidad y segura distancia y sin peligro de convertir la masa de forma tórica en un ocho
mareado. Pues eso, que las fríes, y las dejas escurrir sobre papel absorbente nevadas de
azúcar "glasé". Y que aprovechen con un chocolate espesito y caliente que
estos días hace frío |