| Enviada por Carolina Jerez
Método: Aleación de tomates, cebollas y ají verde, presente en todo asado y
acompañante preferida del pescado frito. La cebolla ha de estar cortada en pluma y sin
amortiguar para que no pierda sabor ni donosura; es preferible no usar la cebolla
calderana por su extremada fortaleza de sabor; hace pocos años apareció en el marcado la
cebolla "amable" que, como su nombre sugiere es más suave y no repite con tanta
persistencia como la valenciana y la de guarda que son más recias. Los tomates
opcionalmente pelados, serán cortados en cascos si son pequeños o en cubos o tajadas si
son grandes, y han de ser mantenidos sobre un colador para que sea eliminado el jugo, que
en algunas variedades es excesivo. El ají verde despepitado siempre y denervado, sólo en
verano y otoño porque es la época de máximo picor, va picado en cuadrito mezclado en la
ensalada y además en pocillo aparte para reforzar su presencia a quién le guste. Llegado
el momento de servir mezcle los 3 componentes aliñando con sal y aceite, el ácido lo
aporta el tomate, pero si es débil puede agregar unas gotas de vinagre.
Las proporciones de tomate y cebollas son muy variables porque depende de la intensidad
del sabor de la cebolla. Proporción prudente es de 3 tomates por cebolla mediana y un
ají cristal. |