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Método: Haga calentar una gran marmita de cerámica, cerrándola herméticamente, a
fuego lento o en el horno pre-calentado a 180°C (4 del termostato). Poner 15 gr. de
manteca en el fondo y agregue el laurel. En otra parte, poner pimienta y pasar en harina
las costillas de cordero y hágalas dorar de cada lado en 30 gr. de manteca. Instale las
costillas verticalmente y en círculo en la marmita, la parte carnuda hacia abajo. Agregue
un rińón si tiene a su alcance. Haga revenir las cebollas, picadas finamente, en 30 gr.
de manteca y distribúyalas entre las costillas. Pasar en harina las zanahorias, hágalas
revenir en el resto de manteca y mézclelas con la cebolla. Cubrir con las rodajas de papa
colocándolas como las tejuelas. Salar y poner pimienta. Poner las ostras al natural y
colocar una segunda capa de rodajas de papa. Recoger la manteca utilizada para freír los
ingredientes, mezclarlo con harina y revolver ayudándose con agua hirviente. Dejar en el
fuego, revolviendo sin cesar, hasta que la salsa esté bien cocida. Salar, poner pimienta
y no olvidar de poner una buena brizna de azúcar. Vaciar la salsa hasta la altura de las
papas, cubrir y dejar cocer durante 2 horas en el horno pre-calentado a 180° C. 10 a 20
minutos antes de la comida, descubrir la marmita y aumentar la temperatura a 190° (5 en
el termostato) para dorar las rodajas de papa. |