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Método: Cortar la pierna en medallones de 4 cm. de grosor. Pelar y picar finamente la
cebolla y el perejil. Fundir la mitad de la mantequilla y freír el cordero 3 minutos por
un lado. Darle la vuelta y freírlo 3 minutos más por el otro lado. Añadir la cebolla y
rehogar un par de minutos más. Mezclar el vino y el caldo. Verter en la cazuela.
Salpimentar al gusto. Tapar y dejar cocer a fuego lento 40 minutos. Añadir los guisantes,
espolvorear con la menta, remover bien. Cocer sin tapar unos diez minutos más a fuego
lento. Mientras, batir la nata y el zumo de limón, retirar la cazuela del fuego, añadir
la nata y mezclar bien. Cocer a fuego lento unos minutos más hasta que la salsa espese.
Pelar y lavar las patatas, cocerlas en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas.
Escurrirlas. Cocer, aparte, las zanahorias en agua y sal y pasarlas por el colador.
Saltear las patatas y las zanahorias en el resto de la mantequilla.
Espolvorearlas con el perejil picado. Poner la carne en una fuente, colocar de forma
bonita las patatas y las zanahorias. Adornar con las hojas de menta y servir el resto de
la salsa en una salsera. |