| Enviada por Tía Lucy
Método: Tostar las rebanadas de pan y, en un plato sopero, añadir el 1/2 vaso de
vino, 1/2 vaso de caldo y 1/2 vaso de vinagre, hasta que se empape bien. El conejo,
eviscerado, despellejado y descabezado lo cortaremos en trozos. Pondremos éstos en una
fuente refractaria e introduciremos ésta en el horno para gratinarlos, dándolos la
vuelta luego para hacer la misma operación por los dos lados. En un puchero pondremos la
mantequilla y las cebollas, cortadas en trozos pequeños, calentando a fuego suave hasta
pochar éstas. Añadiremos entonces los trozos de conejo y los rehogaremos un par de
minutos. En un mortero pondremos las rebanadas de pan (junto con el líquido que no hayan
sido capaces de absorber), el zumo del 1/2 limón, el 1/4 de vaso de vinagre que nos
queda, y las especias. Majaremos bien todo ello y haremos, con la mano del almirez, una
pasta, ayudándonos con un poco de caldo. Echaremos la citada pasta junto con lo que nos
quede del caldo de carne- en el puchero y dejaremos que cueza cosa de una hora a fuego
más bien suave. A la media hora de cocción, añadiremos la trufa finamente picada.
Si la salsa se nos hace demasiado espesa, nada nos impide hacerla más fluida
añadiendo caldo caliente. Cuando los tasajos del conejo estén tiernos, el guiso estará
listo para ser comido y disfrutado. |