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Método: Limpiar el pollo, frotarlo con limón y cortarlo en trozos. Picar con la
batidora, la cebolla y el ajo, junto con el pimentón y el ketchup. Calentar aceite en una
cazuela y añadir la mezcla triturada, incorporar el tomate, salsa inglesa, pimienta, sal
y azúcar. Darle un hervor. Agregar los trozos de pollo. Tapar y cocer a fuego lento unos
35 minutos. Apagar el fuego, retirar los trozos de pollo y dejarlo enfriar. Deshuesar y
desmenuzar el pollo. Ponerlo en la cazuela, añadir las aceitunas y pasas. Verter el vino
y cocinar a fuego fuerte 10 minutos. Cocer a fuego medio 10 minutos o hasta que espese un
poco. Dejarlo enfriar.
Para la masa: Tamizar la harina con la levadura. Agregar las yemas, la mantequilla, la
margarina, sal y el azúcar. Mezclar bien hasta obtener una masa arenosa. Añadir agua
fría hasta conseguir una pasta suave. Ponerla sobre una mesa y terminar de amasar con la
punta de los dedos. Dejar reposar unos 15 minutos. Calentar el horno al máximo. Dividir
la masa en dos partes desiguales. Poner la grande sobre papel encerado. cubrirla con otro
papel y extenderla con el rodillo. Quitar el papel, enrollarla al rodillo y extenderla
sobre el molde. Forrar el molde con la masa, apretándola con los dedos. Rellenar con el
guiso de pollo. Extender el resto de masa y tapar el molde con ella. Unir los bordes
apretando con los dedos o con un tenedor. Con una aguja perforar la masa para que salgan
los vapores y no se hinche. Pintar con yema de huevo batida. Hornear durante 45 minutos |