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Método: Se limpia y trocea la oca y se salpimienta. Coger una cazuela de barro y
ponerle la manteca y el aceite, cuando esté caliente echar los trozos de oca y freírlos
hasta que adquieran un tono dorado. Se escurren y reservan (si puede ser se conservan
calientes). Se retira parte de la grasa que hay en la cazuela y se reserva... A la cazuela
se le echa la cebolla y el ajo picados, cuando esté todo un poco doradito añadir la
harina y rehogar un poco, añadir el caldo caliente de manera que se diluya todo bien con
la harina haciendo una salsa fina a la que añadiremos los trozos de oca intentando que
queden totalmente cubiertos por la salsa. Cocer a fuego lento tapado. En un mortero se
chafa el otro diente de ajo, con un pellizco de sal, perejil, las almendras, el
carquinyoli (o pan frito) y la galleta, cuando esté todo reducido a una pasta finísima
se añade el vinagre y un poco de la salsa de la oca. Una vez hayamos pelado las peras,
las ponemos en un colador y las hacemos hervir dos minutos, después la ponemos en agua
fría, las escurrimos bien y las enharinamos, las freímos en una paella con la grasa que
previamente habíamos reservado (en la que habíamos frito la oca). Cuando estén doradas
se escurren. Cuando la oca esté medio cocida se le añaden las peras acabadas de freír y
la picada (contenido del mortero). Se rectifica de sal y se continua cociendo a fuego
lento hasta que la oca esté muy tierna.
La salsa debe ser más bien poca que no mucha...
Se sirve bien caliente y en la misma cazuela. |