LA VAINILLA: EL DULCE AROMA DE UNA MUJER ENAMORADA

 

Desde hace cientos de años, en México existe una ciudad llamada Papantla, esta es conocida como la “ciudad que perfuma al mundo”, y cuyo nombre, traducido del antiguo dialecto totonaca significa: “Tierra de la Luna resplandeciente”, pues según las leyendas mas hermosas de este país, en el reino de Totonaca nació “La Vainilla”. o “Tlilxochitl”.

Los Totonacas, la raza mas artística de México Precolombina, fueron los responsables de esculpir la ornamentaciones pétreas de Teotihuacan, estos se asentaron en las costas del hoy estado de Veracruz. Su religiosidad mandaba que amaran a las cosas bellas y delicadas, además como en toda América pre colombina, rendían culto a lo que preservara la vida, a lo que genera vida como el Sol, el Viento, el Agua y la Tierra. Sus presentes u ofrendas consistían en ramilletes de flores. Luego de sus ofrendas todo el pueblo consumía “La Millpa”, trinomio de Maíz, Fréjol y Calabaza. Como toda civilización autóctona americana, su principal trabajo era la agricultura, por lo tanto su deidad mas importante era “Tonacayohua” diosa de los frutos de la tierra. Su principal templo se encontraba en la ciudad de Papantla, fue construido por los primeros reyes Totonacas y los ritos a esta deidad se encargaban a 12 hermosas mujeres jóvenes que hacían votos de castidad, por cinco años.

En el reinado de Teniztli, una de las esposas de este monarca totonaca, dio a luz una hermosa niña que por su hermosura tan especial la llamaron “Tzacoponziza”, cuyo significado es “Estrella o Luz del Alba”, y su padre el rey, no desando que nadie disfrute de su belleza la consagra de por vida a la diosa “Tonacayohua”.

Un joven guerrero, llamado “Zkatanoxga” (venado Joven), se enamoró de ella, cosa que era una especie de sacrilegio y tal osadía era castigada con el degüello del predador. Zhatanoxga, espiaba día a día a Tzacoponziza, esperaba el momento oportuno y cuando un día la joven consagrada salia a recoger unas pequeñas aves, fue raptaba por el joven guerrero, ambos huyeron a las profundidades de una montaña. Los dioses se molestaron y mandaron una lluvia de y ceniza, que obligo a los jóvenes amantes a retroceder rápidamente. Los sacerdotes los esperaban airadamente y sometieron a ambos amantes a la muerte rápida mediante un tajo en la garganta del joven guerrero y la núbil mujer consagrada a “Tonacayohua”. Sus cuerpos fueron llevados al templo de la diosa de los frutos de la tierra donde extrajeron sus corazones para aplacar la ira de Zhatanoxga. Cuenta la leyenda, que la sangre de ambos amantes regó la tierra árida y al instante empezó a brotar un arbusto trepador y en su tallo apareció una orquídea de un color negro brillante y la vez muy frágil, la flor, se entronizócon tanta fuerza y una especial delicadeza que parecían brazos de una mujer que reposaba en el pecho de su amado. El aroma era tan fragancioso que los sacerdotes y el pueblo no dudaron que “Tzacoponziza”, y “Zkatanoxga” se habían trasformado en un matrimonio perfecto de la naturaleza. A los pocos días, la orquídea se trasformo en una larga y delicada vaina cuyo aroma era cada vez mas embriagante y dulce. Los totonacos la llamaron “Xanath” (flor escondida) y los aztecas le dieron el nombre de “Tlitlxochitl” (flor negra).

Vainilla, es un diminutivo de vaina. Los españoles llevaron a Europa la vainilla, la cual pronto se hizo muy popular. A finales del siglo XVI, en España habían creado una industria del chocolate, y ellos empezaron a utilizar la vainilla como aromatizante. En 1602, Hugh Morgan, boticario de la reina Isabel I de Inglaterra manifestaba que la vainilla era usada como condimento en otras preparaciones ajenas del chocolate, y los franceses en 1700 perfumaban con este producto americano, el tabaco que utilizaban los nobles Los ingleses, en 1807, sembraron vainilla en sus tierras sin resultado satisfactorio. En 1836, el botánico belga Charles Morren logra polinizarlo artificialmente en las islas de Java y en 1841 se recogen los primeros sembradíos de esta orquídea., desde ese momento empezó su cultivo en muchos países tropicales, incluyendo el África.

El mejor modo de obtener el autentico aroma de la vainilla, es usar la vaina hervida en el liquido a aromatizar. Una forma muy común es guardar las vainas en los tarros de azúcar, con ello se obtiene un azúcar gratamente aromatiza.

Rodolfo TAFUR Zevallos

Bibliografía y material de Investigación

(1)Chapman, Anne. “Los hijos de Copal y de la Candela” Ed Universidad Autonoma de México Ed 1970

(2)Martinez, Alfonzo “Flor de Tulupan de la Montaña” Ed UAM 1973

(3)Martinez, Alfonzo “La Muerte de Lempira” Ed UAM 1974

(4)Nuñez y Domínguez, Jose de Jesus. “Cuentos Mexicanos” Ed UAM, 1927

(5)Quingles, Jordi “Especies Exoticas” Londres 1987

 

 

 

 

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