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La Navidad en el Perú es y era una verdadera
fiesta de guardar. En la época virreynal los actos festivos se circunscribían al
día 24 y básicamente eran dos. El primero era la visita del Virrey a las
cárceles de ese tiempo, donde concedía indulto a los presos luego de oír sus
razones. El segundo era escuchar LAS CALENDAS de los diferentes
conventos de monjas, las mismas que se convertían en verdaderas competencias y
oficiaba de juez el Virrey y las autoridades religiosas. Luego pasaba a los
claustros del convento ganador a probar las famosas COLACIONES,
que era una verdadera feria de dulces, panes y mazapán. Se dice que en estas
presentaciones nace la famosa empanada limeña, y era también
apreciada LA MIXTURA, que era frutas en almíbar como el
níspero, higos y toronjas armoniosamente combinadas.
En Lima, por esos días recorría las calles,
hospitales y barrios pobres un hombre muy rico de apellido
BARCHILLóN repartiendo alimentos y un fresco oscuro preparado
de un maíz del mismo color, era pues la famosa chicha morada
limeña. Se consumían muchos platos dulces y fue tanto el consumo de azúcar que
el Alcalde de la ciudad, un 29 de Diciembre de 1524 , prohibió su venta, pero
dicha orden no surtió efecto.
Posteriormente en época Republicana, en las Navidades se acrecienta el
consumo del azúcar. Se preparaba con antelación los panes dulces y en la Sierra
las guaguas (panes en forma de niños). Empezó a tomar apogeo la
receta de Ruperto Nola, el manjar blanco preparado con gallina
deshilachada como hebras de azafrán, agua de rosas, leche de cabras, almendras y
harina de arroz. El nombre que toma en Lima es de MANJAR REAL DEL PERú y en Arequipa el de MANJAR BLANCO DEL
MISTI (nevado de esa ciudad). Este dulce se acompañaba de un chocolate
tan espeso que la cuchara tenía que estar parada en medio de la taza. Se
cocinaba con clavo de olor, canela, pimienta negra, nuez moscada y kión
(José María Arguedas lo recuerda en una de sus obras), también
eran infaltables los almendrados de maní y azúcar con pepas de calabaza, y se
decía que no había colación más agradable. En la mesa también estaban presentes
los MOSTACHONES que eran pequeños panecillos confeccionados con
bizcochos molidos y amasados con almendras, canela, clavo de olor y almíbar. En
el norte del Perú se consumía el YUPICHíN que era una mazamorra
de bayas de algarrobo. En la ciudad de Trujillo el rey de la mesa es
el ALFAJOR, y aquellas familias que lo preparaban con manteca
de Otuzco tenían aseguradas las visitas, siendo la receta:
- 01 libra de harina
- 01 vaso de agua
- 02 huevos y 1/4 libra de manteca
Después de hornear las hojas se bañaban con miel de caña a punto de melcocha
o también miel espesada con rosquitas de maní y se adornaba con un trozo de piña
o membrillo.
Pero no había costeño que no preparara su empanada, cuya receta es:
- 1/2 libra de harina
- 1/2 libra de manteca de chancho
- 08 yemas de huevos
- 1/2 litro de vino de misa
- 01 cucharada de maíz tostado y molido
- 03 clavos de olor
Estos ingredientes se juntaban sin sobar mucho, y se le daba la forma redonda
o cuadrada. Por encima se unta con clara de huevo, almendras dulces, ajonjolí y
se lleva al horno.
En la Sierra norte se preparaba torrejas de cazaví que eran
tortillas de yucas rayadas que se empapaban con vino, leche y se freían. También
tenían su manjarblanco que era de chirimoya. Pero el plato principal era el
tamal y las humitas, que se acompañaban con
chocolate espeso del Cuzco. En otros valles serranos se preparaba
el MISHTY que era pan de harina de trigo y maíz. El día 25 era
DIAMICUY (día de comer), se preparaban guisos de mote con
vísceras de res, adornado con el ÑAHUIN (especie de salsa de
cebolla con ají), era infaltable el picante de cuy y el
picante de carnero. En Huánuco no hay fiesta
sin locro de gallina y como postre los mojones y
orines del niño, que era un frito de masa de harina con zapallo y
azúcar desleída. Se consumía el camote en mazamorra que de acuerdo a las clases
sociales tenía su nombre: para los pobres era CAMOTE DULCE,
para la clase media, CAMOTILLO y los ricos lo
llamaban CABELLO DE áNGEL.
En los pueblos aymaras (zona sur muy fría del Perú) se
buscaba la PASSALLA, que era una greda comestible y se consumía
con las primeras papas de la cosecha. Para beber preparaban el
PITO que se daba a los niños y señoritas, dulce de maíz
desleído; para los jóvenes y para las señoras era el AGRAZ, que
era jugo de uva verde con canela, clavo de olor y trozos de mango verde. Los
mayores tomaban el ONCE, aguardiente con flores (el nombre
corresponde al número de letras de aguardiente). La Tutuma y el
Chinchiví eran tomados por la comunidad negra, éste último era
chicha de jora con nuez moscada, jengibre o kión, clavo de olor, canela y flores
de clavel. Fue prohibido por sus efectos fuertes. La clase privilegiada de la
Sierra tomaba el HIPOCRAS, bebida cuya fórmula era:
- 1/2 libra de aguardiente
- 01 onza de canela
- 01 dracma de jengibre (en el Perú se llama
kión)
- 03 dracmas de clavo de olor
- 02 dracmas de pimienta
- 01 de nuez moscada
Todo esto se macera en un pote de vidrio herméticamente cerrado por 6 días,
removiendo una o dos veces al día sin destapar. Esta maceración se agrega en
sólo dos o tres gotas a una copa de vino. Por último, en la Sierra sur se tomaba
LOS TRES REYES MAGOS que consistía en vino, chicha y
aguardiente acompañado de rosquitas de maní.
¡Buen
Provecho!
Chef
Rodolfo Tafur Zevallos
rodotafur@yahoo.com.mx |