| LA HUATIA Empezar a describir la cultura milenaria del
Perú, no es solo evocar algunas obras monumentales, la historia y sus hombres se forjan
en pequeños actos diarios y uno de esos actos es el de alimentarse, acto que se repite
hasta el día de hoy. El comer no es un acto instintivo de supervivencia, este acción en
el Ande es un acto cultural de confesión sincera consigo mismo y con sus creadores.
Cuando una mujer va a dar a luz una nueva vida, en los últimos días sufre un
abultamiento especial del vientre, lo mismo sucede con la madre tierra, cuando va a
entregar sus frutos expele un aroma especial y a ese aroma se le denomina huata. Es hora
entonces de recoger los frutos y el prepararlos (cocinarlo), en la misma tierra que se
abre en surcos se le denomina HUATIA. En el fondo es una ofrenda a la madre naturaleza
dándole de comer y comiendo de ella , en ese momento Hombre y naturaleza se vuelven uno
solo.
La Huatia se debe preparar en contacto con la tierra, en donde se ha cosechado, con
todos los frutos que te entrega ella y lo que tu puedes dar.
¿Que se necesita?: Olla de barro grande debidamente curada con bastante unto (grasa)y
chicha de jora, y ¿Cómo se prepara?:
Trozos de carne , mejor si es de carnero, generosos trozos para no olvidar que cuando
da en verdad da, la carne se debe haber puesta en adobo con hierbas frescas, fresquitas
del momento (hierba buena, orégano, romero, tomillo y culantro), ajíes, para darle vigor
y además se acompaña con los productos de la cosecha, papa nueva (recién cosechado,
camotes de igual procedencia, y para que el sol participe se le agrega choclos tiernos,
todo esto dentro de un hoyo, entre surco y surco, se pone leño de aromas tradicionales
con un fuego lento, se va cocinando hasta quedar listo, cuando se destapa la olla, la
primera presa acompañado con papa, camote y choclo se entrega a manera de pago o de
agradecimiento a la madre naturaleza porque ella también come, si lo acompañas de algún
aguardiente, coca y tabaco, te lo agradecerá en mejor manera porque ella también le
gusta de lo mejor. Se reparte entre todos dando gracias a la madre tierra´por la
abundancia entregada.
Atte Rodolfo Tafur |