EL CHAYRO, BIEVENIDO, TU QUE TE HAS IDO

 

  El historiador peruano Luis E. Valcárcel nos recuerda que, el cronista Felipe Huamán Poma de Ayala describe “que los Incas, el mes de Ayar Marcay Quilla, noviembre en nuestro calendario, lo dedicaban a los muertos cuyos cuerpos son extraídos de sus bóvedas llamadas PUCUYO. Les daban de comer y beber y les renovaban sus ricos vestuarios, poniéndoles plumas en la cabeza y cantaban y danzaban con ellos, y los ponían en sus andas y caminaban por las calles del pueblo. En este mes se empiezan a preparar los HUARICHICOS y RUTUCHICOS con los varones, También se seleccionaba a las jóvenes para el ACCLLAHUASI”. Esta costumbre ancestral con muchas variantes persiste en los pueblos andinos de este tiempo. En estas hermosas fiestas sobresalen las de las  comunidades Aymaras. (Aymara: Etim. ayma, canto de cosecha; raq, aún). Lengua de la cultura Qolla o Tiwanaku, anterior a la cultura Qheswa. Floreció en la altiplanicie del Titicaca (Perú – Bolivia) y se pierde en la etnohistoria).

Según Gerardo Fernández Juárez, profesor en la Universidad de Castilla-La Mancha, España, en su obra "Las Comidas y sus Clases en el Altiplano Aymara", nos revela que el ámbito festivo y culinario aymara adquiere en la festividad de todos los santos, 1° de Noviembre, un relieve particular. A partir del medio día, Las "almas " o "espíritus" de los difuntos  en los altares domésticos (APACHITAS) “llegan desde el mas allá” y los comuneros erigen una especie de altar con piedras para homenajearlos, no debe faltar los platos que al difunto le agradaba y el pan era el producto imposible de faltar, asi como frutas y productos hortícolas. 

En la actualidad, para estas fiestas predomina la presentación de panes, galletas y preparados de harina de un maíz especial mezclado con quinua molida, las llamadas QUISPIÑAS. En algunas ciudades del norte del Perú (Piura, Tumbes) se preparan galletas dulces que se reparten en las calles entre los niños recordando a algún hijo o familiar  muerto siendo niño. En las zonas nor- centro oriental muchos pobladores salen a pasear con unas cañas largas y en el extremo superior están amarradas papas, camotes, yucas y todo comestible que crece bajo tierra. Esta es una manera de definir la eterna dualidad de los muertos y los vivos, las almas de los muertos se encuentran en algún lugar del espacio y mediante las cañas los que se encuentran con “vida” le alcanzan sus alimentos. Cuando algún pájaro o ave se acercan a comer estos productos causan la más grande alegría de los familiares portadores de la caña.

Juan Van Kassel y Dionisio Condori en su obra "Trabajo en el Mundo Andino-Criar la vida", nos manifiestan que los dones alimenticios son considerados por los andinos frutos de la reciprocidad, costumbre que es conservado y alimentado escrupulosamente, es por eso que el acto de "HOMENAJEAR o PAGAR" a los seres tutelares, así como a las "almas" de nuestros difuntos se acentúa en la fiesta del 1° de Noviembre. Esta es una manera de agradecer por las lluvias, cosechas, heladas, etc; dicho agradecimiento está a cargo del sabio de la comarca, llamado YATIRI. El éxito de la ofrenda y la concesión de lo solicitado dependen directamente de los potajes y frutos escogidos. El YATIRI no se puede equivocar.

 Para las "almas buenas" se prepara potajes donde lo blanco predomina: harina, panes. Se distribuye con sumo cuidado la coca, ésta no se debe recibir con la mano extendida como si fuera limosna, sino con ambas manos y a manera de protección de la “hoja sagrada”, se usa también el poncho y sombrero. Si es niño, los alfeñiques de azúcar, figuritas diminutas de plomo y estaño y toda clase de frutas dulces están en abundancia.

Pero ¿que pasa con las "almas malas" o de los seres no queridos, cómo y con qué alimentarlos? De ellos nadie se olvida porque estarán presentes y queremos su apoyo para que cuando llegue la lluvia se lleven las plagas y enfermedades. A ellos, llamados también SAXRAS, el YATIRI les prepara una mesa u ofrenda, llamada CHIYARA, donde se ve el azufre, productos malogrados, despojos orgánicos, plumas de búho, pelo y heces de zorro, todo esto sobre una manta negra o papel de color oscuro, se les ofrece en la noche y en lugares alejados con el único fin de que no traigan males, enfermedades o pestes.

El tema mágico-religioso-gastronómico y ritual del mundo andino es inacabable y misterioso; por ello paso a describir un plato que consumí muy de madrugada un 1° de Noviembre en  la ciudad de Lampa-Puno, se llama "CHAIRO", del quechua chayru. s. alim. Vianda en forma de sopa, compuesta de papas, chuño, tripas, carne picada, porción de trigo y maíz reventado. Este potaje se hacia en la casa del difunto y la reunión de personas que recordaban al “muerto” tenia como nombre: chayarqoy. v. (Llegar repentinamente y por poco tiempo). La fiesta comienza con una bebida, el histórico WARISKANI que describo a continuación: Un litro del peruanísimo PISCO, canela, clavo de olor, cascarilla de chuchuwasi, hierba buena, ramas de menta, hierba luisa, flor de naranjo y limón, cidra seca, brotes tiernos de higo y capulí, durazno o blanquillo, toronjil, hinojo, apio, cáscaras de naranjas y pasas, todo esto macerado por 15 días y ¡salud!, no hay bebida más rica.

 Aquí les dejo la receta del Chayro, plato mas emblemático de Puno

CHAIRO

Ingredientes:

  • 1 Kg. de carne de cadera de res
  • 250 gr. de lengua de cordero
  • 200 gr. de Chalona (Cecina de carnero, se usa como saborizante)
  • 4 ajíes amarillos enteros y tostados
  • 2 cucharadas de ají amarillo
  • 250 gr. de cebolla, zapallo, zanahoria
  • 1 col repollo,
  • 2 choclos,
  • 100 gr. de habas,
  • 1/2 Kg. de papas cortadas en dados grandes
  • 200 gr. de Chuño (papa deshidratada por el frío)


 
Preparación: Se hace un caldo de cadera de res y se le agrega Chalona, lengua de cordero y 02 ajíes amarillos enteros y tostados. Aparte, se adereza en una olla con un poquito de agua, ají amarillo, cebolla picada muy menuda. Una vez cocida se le vierte aceite y se deja que dore bien. Se le agrega el caldo colado y la carne de res trozada, el chuño previamente remojado y triturado, el zapallo, la zanahoria y demás ingredientes, verificando la sal. Se deja cocer por 30 minutos mínimo y se reposa por 10 minutos para servir.

¡Buen Provecho!

Rodolfo Tafur Zevallos

 

Toni Oliver. Prohibida la reproducción del contenido de esta Web sin la autorización del Autor.